Siesta 29-11-05. 16.00-19.00
Llevo estos días entregado, especialmente en alma, a AEG. Me sigo sorprendiendo por el punto de obsesión que puedo llegar a alcanzar con determinados asuntos. No es esta la primera vez que AEG me posee en los últimos meses. Es un estado realmente maravilloso, que las necesidades más vulgares se empeñan en derribar.
Es frecuente que estas obsesiones cotidianas se vean reflejadas en los sueños. En esta ocasión la forma ha sido bastante peculiar, aunque sólo se trate de un imagen.
Soñaba que buscaba AEG en un catálogo informatizado, y que obtenía un extraño resultado. Estaba señalada una pestaña que indicaba que se conservaba la llave de su casa.
Esto de la llave de la casa remite, inevitablemente, al exilio de los judíos, a esos sefardíes que siglos después conservan aún la llave de su casa en España.
Pero pensándolo por otra parte, ¿qué puede significar para un investigador el simbólico hecho de que se conserve, exista aún, la llave de la casa de AEG?
[30-11-05; 3:40]