1-2-06
Anoche descansé mejor que de costumbre, y ahora recuerdo un par de sueños. Generalmente, cuando duermo bien (que no quiere decir mucho, sino "dormir profundamente"), atrapo más sueños en la memoria.
En esta ocasión me encontraba en un salón lleno de gente, con una especie de glorieta techada (como la que existe en alguna plazas del norte de España) en el centro de la habitación. Andaba por allí Gutiérrez Solís (un escritor muy recomendable del que he leído alguna novela), y este seleccionaba a algunos asistentes para que leyeran un libro. Eligió inicialmente a mi compañero (al que reconocí como de mi círculo, pero no recuerdo su nombre). Este no pudo leer (tenía poca voz), y Gutiérrez Solís me pasó el libro para que empezara yo. Cogí el libro por la página marcada y comencé a leer, pero al momento perdía la página inicial, y no podía seguir con la lectura. Esto me angustiaba mucho, porque yo quería leer con este vozarrón ante tanta gente, para que se oyese bien. Una y otra vez no conseguía encontrar la primera página, y cuando creía haberla encontrado desaparecía al instante. El libro tenía un tamaño de cuartos, aunque un poco más alto de lo habitual. Tenía pequeños dibujos impresos, y advertí desde el principio que estaba escrito en varias lenguas, al menos inglés, francés o catalán, y el principio en español. Entonces me levanté y me dirigí a la glorieta, dentro de la cual el sonido de mi voz era mucho más potente, aunque fue inútil porque no encontraba la página por donde empezar. Era una situación angustiosa, que no recuerdo exactamente cómo acabó...
La interpretación me resulta fácil... Se trata simplemente de un sueño que acumula y monta de forma peculiar diversos acontecimientos vividos el día anterior, como por ejemplo que había estado comprando un libro de Gutiérrez Solís, o que había visto una crítica en una revista sobre un libro de relatos escrito en varias lenguas. Aunque pudiera pensarse que el libro de este sueño es como "El libro de arena" de Borges, hace mucho tiempo que leí el relato.
Frente a otros sueños, en esta ocasión sí había podido leer/entender alguna línea del libro, aunque ahora no lo recuerdo. Sin embargo, ese deseo angustioso de encontrar el texto para leerlo en voz alta, me sugiere simplemente que estaba intentado hablar dormido, pero que los músculos de la boca se me negaban, entre otras cosas porque tenía un sueño profundo. Esto de hablar dormido no es infrecuente en mí.
Se trata, pues, de un sueño poco relevante, pero coincidente en algo con los anteriores, la imposibilidad de leer en sueños, que en este caso está ligado a la pronunciación, y que en el conjunto de todos estos sueños podrían simplemente significar "incomunicación".
1-2-06