13-3-06
Los acontecimientos reales han influido en la construcción del siguiente sueño, pero de una forma muy peculiar y desordenada.
Me encontraba en un habitáculo militar de plástico transparente de dos metros y medio de largo por uno y medio de ancho. Aparecí sin más dentro de el, y no podría decir dónde estaba situado. En el interior me encontraba con mi amigo Giggs (con el que hacía tiempo no soñaba), y con dos rubios y altos soldados norteamericanos. Tenía entendido que en aquel habitáculo tenían que pasar todo el tiempo de su misión. Yo le decía a Giggs que no lo veía un sitio tan malo, que yo podría aguantar perfectamente todo ese tiempo.
Las paredes de aquella gran urna de plástico tenían pequeños agujeritos por donde entraba el aire, y facilitaba la transpiración.
Giggs y los soldados solían jugar a la cartas para pasar el tiempo, y fue así como yo también me incorporé a una partida que jugábamos por parejas. Los norteamericanos ganaron o hicieron trampa, y Giggs, no sé exactamente por qué, se enfadó muchísimo, y salió del habitáculo. Yo le seguí, y de manera súbita me vi persiguiéndolo por los pasillos de un centro comercial.
En la vida real, Giggs no tiene nada que ver con lo militar, que viene a este sueño por otra persona...