29-4-06
La noche ha sido un largo sueño formado por escenas de lo más variadas.
Entraba con Annette en un bar con muchas mesas de madera, de baja altura, y cogía un gratuito doblado en octavos que estaba en una mesa, cuyo dueño parecía haberse ausentado un momento. Nos sentamos lejos de allí, y cuando abrí el periódico encontré un diskette. Inmediatamente me sentí mal, por haber robado aquel periódico con el diskette, y me lo guardé en el bolsillo. Quería devolverlo, pero no quería empeorar las cosas. Temía que el dueño viniera tras mi, y se me descubriera. De hecho, llegó a levantarse y a acercase a nuestra mesa, y luego a las demás, para dejar un papelito en el que estaba escrito su teléfono, y una dirección web, junto al ofrecimiento de sus servicios (que no recuerdo).
En las siguientes escenas me vi jugando al ajedrez a través de internet. Creo recordar que ganaba una partida, y luego echaba otra con alguien que acababa apareciendo por allí.
Tras estas escenas, establecía relación con una chica, que decía ser ruso-peruana. Rusa por su origen, pero nacida en Perú. Era alta y muy blanca, algo robusta, y me pareció más bien una sueca. Estuvimos hablando un tiempo, pero ya no recuerdo sobre qué.