18-5-06
Como suele ser frecuente cuando se recuerdan sueños, de esta noche puedo recuperar el último, en el que estaba cuando desperté.
Con dos coordenadas se relaciona este sueño: con bibliotecas y viajes. En cuanto a viajes, creo que estaba en Córdoba, con Manolog, y algunos compañeros de Facultad. La bibliotecaria era también una conocida de la Universidad. Aquella biblioteca no tiene nada que ver con la disposición de la de Córdoba, ni con ninguna otra que yo recuerde. Era bastante amplia, con pasillos y estantes a media altura (como un supermercado), y allí me encontraba con algunos compañeros de la Facultad. Escenas después me veía charlando con Manolog en un conche. No sé a dónde íbamos, pero yo le proponía a Manolog convertirnos en asesores literarios e ir a México a promocionar libros...
El sueño acababa con una escena desagradable. Estábamos en una sala-cueva, muy oscura, y al parecer, en el exterior se estaba produciendo una erupción volcánica. Entonces entró un médico, por lo que parecía una puerta hecha con un telón, diciendo que había muchos muertos. Detrás de él se veía una gran cantidad de agua oscura, sucia y sanguinolenta.
El sueño es producto de las vivencias cotidianas, sin mayor interés. Alguna conversación telefónica médica se coló al final, pero no llega a justificar la erupción volcánica, y habría que recurrir a las noticias para explicarla.